Bajo asedio en la isla de Corregidor, el general Douglas MacArthur recibió una advertencia del enemigo: "Usted sabe muy bien que no hay esperanza. El fin est á cerca. La cuesti ón es cu ánto tiempo podrá a ún resistir... Su prestigio y honor est án a salva... le aconsejo que se rinda". Por supuesto, no había forma de que Douglas se rindiera. De joven cadete en West Point pasó a convertierse en general de cinco estrellas y comandante de todas las fuerzas estadounidenses en Asia. Durante la Segunda Guerra Mundial se dirigió la lucha contra la expansión japonesa y, tras la victoria, gobernó Japón con sabidurí a y firmeza. MacArthur fue uno de los militares más influyentes del siglo XX, admirado y respetado tanto por aliados como por enemigos. (1880-1964)
